A - I n f o s

a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **
News in all languages
Last 40 posts (Homepage) Last two weeks' posts Our archives of old posts

The last 100 posts, according to language
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Catalan_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_ _The.Supplement

The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours | of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013 | of 2014 | of 2015 | of 2016 | of 2017 | of 2018 | of 2019 | of 2020 | of 2021 | of 2022 | of 2023 | of 2024 | of 2025 | of 2026

Syndication Of A-Infos - including RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups

(ca) NZ, Aotearoa, AWSM: Polar Blast - Libertad y Solidaridad: Por qué no son opuestas (de, en, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Wed, 27 May 2026 07:59:57 +0300


Quizás la caracterización errónea más persistente de la libertad anarcocomunista sea la afirmación de que está en tensión con la solidaridad, la comunidad y la obligación colectiva; que abrazar plenamente la libertad implica abrazar un individualismo egoísta que no deja espacio para el cuidado genuino ni la responsabilidad mutua. Esta caracterización errónea proviene tanto de la derecha (que afirma que toda obligación colectiva atenta contra la libertad individual) como de cierta izquierda autoritaria (que sostiene que la libertad debe subordinarse a la disciplina colectiva al servicio de los objetivos revolucionarios).

La respuesta anarcocomunista a ambas es que esta supuesta tensión es ilusoria, que se basa en una concepción superficial y empobrecida de la libertad que los anarcocomunistas rechazan. Cuando la libertad se entiende como la libertad negativa del individuo aislado, entonces sí, la obligación colectiva aparece como su enemiga. Todo impuesto, toda norma social, toda exigencia de solidaridad representa una restricción a lo que el individuo haría de otro modo. Pero cuando la libertad se entiende en el sentido social más amplio que ha desarrollado la tradición anarcocomunista, como la capacidad real de autodeterminación y florecimiento, que solo puede alcanzarse en condiciones de auténtica igualdad y apoyo mutuo, entonces la solidaridad no es enemiga de la libertad, sino su condición misma de posibilidad.

El argumento de Kropotkin en *Ayuda Mutua* vuelve a ser relevante aquí. La evidencia de la historia natural y humana sugiere que la solidaridad no es una imposición a los individuos libres, sino una expresión de tendencias profundamente humanas hacia la cooperación, el cuidado y el apoyo colectivo. Las personas se ayudan mutuamente y las comunidades se sostienen entre sí. En condiciones donde las estructuras coercitivas del Estado y el capital no distorsionan la vida social, los seres humanos se organizan a través de redes de ayuda mutua que combinan la auténtica libertad de asociación con una sólida provisión colectiva. La comuna libre que imagina Kropotkin no es un lugar donde los individuos persiguen el interés privado sin interferencia, sino un lugar donde las personas eligen libremente contribuir al bienestar colectivo porque comprenden que su propio florecimiento depende del florecimiento de su comunidad y se expresa a través de él.
Esta concepción se refleja en la insistencia anarcocomunista en la libre asociación, el principio de que la vida colectiva debe organizarse mediante la unión voluntaria de personas libres, en lugar de mediante la imposición coercitiva de la autoridad. La libre asociación no significa que las personas no estén sujetas a ninguna obligación, que puedan retirarse de cualquier compromiso en el momento en que les resulte inconveniente. Significa que los lazos de la vida colectiva se crean mediante el consentimiento y la solidaridad genuinos, no mediante la amenaza de la violencia estatal o la coacción económica.

Una comunidad organizada sobre la base de la libre asociación puede exigir a sus miembros ciertas cosas, como contribuciones laborales y respeto por las decisiones colectivas, pero estas exigencias son legítimas precisamente porque surgen de un acuerdo libre, no de la dominación, y pueden renegociarse, cuestionarse y transformarse mediante los mismos procesos de libre asociación que las originaron.

La solidaridad, en este sentido, no es enemiga de la libertad, sino su máxima expresión. Elegir libremente solidarizarse con los demás, contribuir al bienestar colectivo y organizar la vida en torno a relaciones de apoyo y cuidado mutuo no limita la libertad, sino que la ejerce. Quien es libre únicamente en el sentido de no tener obligaciones con los demás no es más libre que quien forma parte de una comunidad de auténtica solidaridad; es más pobre, más aislado, más vulnerable y, en definitiva, menos capaz de la autodeterminación que exige la plena libertad.

https://thepolarblast.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/04/to-be-free-together.pd
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar art�culos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
A-Infos Information Center