|
A - I n f o s
|
|
a multi-lingual news service by, for, and about anarchists
**
News in all languages
Last 40 posts (Homepage)
Last two
weeks' posts
Our
archives of old posts
The last 100 posts, according
to language
Greek_
中文 Chinese_
Castellano_
Catalan_
Deutsch_
Nederlands_
English_
Français_
Italiano_
Polski_
Português_
Russkyi_
Suomi_
Svenska_
Türkçe_
_The.Supplement
The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_
Deutsch_
Nederlands_
English_
Français_
Italiano_
Polski_
Português_
Russkyi_
Suomi_
Svenska_
Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours |
of past 30 days |
of 2002 |
of 2003 |
of 2004 |
of 2005 |
of 2006 |
of 2007 |
of 2008 |
of 2009 |
of 2010 |
of 2011 |
of 2012 |
of 2013 |
of 2014 |
of 2015 |
of 2016 |
of 2017 |
of 2018 |
of 2019 |
of 2020 |
of 2021 |
of 2022 |
of 2023 |
of 2024 |
of 2025 |
of 2026
Syndication Of A-Infos - including
RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups
(ca) Spaine, Regeneraton: Año 2025: el ciclo de los señores de la guerra en el capitalismo tardío Por liza (en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]
Date
Mon, 26 Jan 2026 07:55:32 +0200
El año 2025 ha sido, quizá, uno de los años más agitados en la
geopolítica mundial, y también en cuanto a revueltas y frentes de lucha
de la clase trabajadora internacional que, denotan un clarísimo
crecimiento cualitativo y cuantitativo de los conflictos sociales, pero
también una expansión de la ofensiva estratégica de la clase dominante
imperialista. Esta proyección a futuro, leyendo razonablemente la
propaganda belicista, el lenguaje desafiante y agresivo y el incremento
del gasto militar de la OTAN, con un genocidio sobre Palestina como
telón de fondo, nos augura un escenario de guerra para el que el
capitalismo está preparándose y alentando. Hemos seleccionado algunos de
estos conflictos, revueltas y la represión contra movimientos sociales
que, a lo largo de todo el planeta, se han desarrollado durante el 2025,
y a los que las organizaciones revolucionarias deberíamos atender para
hacer mejores análisis coyunturales globales. Se han elegido aquellos
eventos que han tenido un impacto masivo por tratarse de movilizaciones
populares, huelgas, levantamientos estudiantiles, proyectos de autonomía...
Índice
El continente asiático ha sido en 2025 uno de los principales escenarios
de la recomposición del conflicto social a escala global. La región
concentra una parte decisiva y masiva de la producción capitalista
mundial, cadenas logísticas estratégicas, disputas imperialistas
regionales entre EE.UU., China, India o Rusia, y una creciente
militarización. Este contexto ha profundizado las contradicciones de
clase, acelerando procesos de empobrecimiento, autoritarismo estatal y
resistencia popular. Estos conflictos asiáticos expresan enormes
potencialidades para la construcción de fuerzas sociales organizadas,
concentrando un porcentaje altísimo de población mundial, y en
proyección de sindicalización y toma de consciencia en la última década.
Asia: crisis estructural, autoritarismo y recomposición de la lucha de
clases
En Indonesia, este año ha estado marcado por una oleada de protestas
obreras, estudiantiles y comunitarias contra el encarecimiento de la
vida, las reformas laborales reaccionarias y la intensificación del
modelo extractivista. Las movilizaciones se extendieron sobre todo desde
finales de agosto, cuando fue asesinado un conductor de mototaxi tras el
atropello por un vehículo policial en el contexto de la represión a la
disidencia popular que se manifestaba. Alcanzaron un carácter masivo
especialmente en las islas de Java y Sumatra, sumándose reivindicaciones
de trabajadores como la precariedad del mercado laboral, o denunciando
la privatización de recursos naturales del país. Los sindicatos
oficiales actuaron como diques de contención de las protestas, pero
emergieron coordinaciones de base y alianzas entre trabajadores
industriales, campesinado y sectores urbanos precarios. La represión
estatal fue muy significativa, evidenciando el papel del Estado
indonesio como garante del capital transnacional y los intereses regionales.
Revueltas en Indonesia
En Nepal, se produjeron enormes protestas populares durante el 2025,
denunciando el desgaste del sistema político y la vasta corrupción
estructural, pero también cuestiones materiales como el desmedido
desempleo juvenil. La Generación Z ha visibilizado un gran descontento
de amplios sectores populares que perciben que el sistema parlamentario
resultante de la transición institucional tras la guerra civil nepalí
(1996-2006), ha supuesto tan solo una recomposición estratégica de las
élites. Las movilizaciones, aunque fueron bastante fragmentadas,
mostraron una creciente desconfianza en los partidos tradicionales, y va
asentándose un discurso más radical donde aparecen formas de
autoorganización barrial y estudiantil, si bien no tienen una
articulación estratégica sólida todavía.
En Bangladesh, la lucha de las trabajadoras y trabajadores del sector
textil ha vuelto a situarse este año en el centro del conflicto social.
Las huelgas por salarios dignos y condiciones laborales mínimas siempre
son respondidas con una enorme represión, mostrando que los estados
asiáticos son disciplinarios del capitalismo y su deslocalización
industrial, cuando el sistema neoliberal vio un nicho de nueva
explotación manufacturera en estos países. La ausencia de unas
estructuras sindicales combativas y masivas consolidadas limita el
alcance de estas luchas, pero su crecimiento y continuidad también
señalan una tensión sostenida contra las consecuencias de la explotación
en esta región.
Por último, la autonomía kurda en el norte y este de Siria ha continuado
en este 2025 en una situación crítica, sometida a la presión militar
turca, el chantaje de las potencias regionales y al progresivo
aislamiento internacional. A pesar de ello, la experiencia continúa con
un proyecto de autogobierno parcial con elementos de democracia directa
y organización comunitaria, siendo referencia de movimientos
revolucionarios, aunque con la necesidad de un balance crítico por
delante sobre las deficiencias de la estrategia del confederalismo
democrático.
África: reconfiguración imperialista, colapso estatal y resistencias
populares
El continente africano ha ocupado en 2025 un lugar central en la disputa
geopolítica global, como territorio de extractivismo, corredor
estratégico y espacio de recomposición de influencias entre viejas y
nuevas potencias imperialistas. El agotamiento de los modelos
post-coloniales, la violencia estructural del capitalismo extractivo y
la militarización creciente, han profundizado procesos de guerra social
abierta desde hace décadas. El continente muestra tanto dinámicas
reaccionarias, como grietas donde emergen luchas populares,
contradicciones revolucionarias y rechazos explícitos al orden
imperialista. Es fundamental apoyar esas luchas antiimperialistas sin
idealizar los proyectos estatistas detrás, fortaleciendo las redes
internacionalistas y apostar por una autoorganización para asegurar que
la ruptura con el colonialismo no derive en nuevas formas de dominación.
En Sudán, continúa sumido en una guerra brutal entre facciones
militares, limpieza social y represión del exilio político. Estas
familias militares representan intereses confrontados de la élite
capitalista regional. La población civil ha sido desplazada forzadamente
y masacrada, con asesinatos masivos y una destrucción sistemática de la
vida social de las comunidades. En este contexto, militantes
revolucionarios y anarquistas -muchos de ellos ya en exilio- han sufrido
persecución, desapariciones y asesinatos, tanto dentro del país como en
rutas migratorias y espacios de refugio por sus labores de solidaridad.
El aplastamiento de las redes surgidas tras el levantamiento popular de
2019, confirma que la guerra funciona como mecanismo de
contrarrevolución preventiva frente a cualquier posibilidad de
autoorganización popular.
Disturbios en Sudán
En Marruecos la juventud precarizada sostiene una protesta contenida que
nunca llega a estallar completamente. Este 2025 ha estado protagonizado
por protestas juveniles intermitentes contra el desempleo, la carestía
de vida y ausencia de perspectivas de futuro, incluyendo críticas al
régimen monárquico. Este mantiene un férreo control represivo,
especialmente sobre activistas sociales y sindicales, además se detecta
una acumulación de malestar en barrios populares y periferias urbanas.
La combinación de autoritarismo político, neoliberalismo y alineamiento
con los intereses europeos sitúa al régimen marroquí como un actor clave
de estabilidad reaccionaria en el norte de África.
En Etiopía la Guerra del Tigay sigue proyectando sus consecuencias en
2025. Si bien los combates abiertos se han reducido respecto de los
últimos años, la región está completamente devastada y hay una fuerte
presencia militar que asegura la represión política. El conflicto ha
evidenciado durante estos años el carácter autoritario del poder etíope
y la instrumentalización étnica como forma de control social. Las
poblaciones campesinas y trabajadoras continúan atrapadas entre un
fuerte militarismo estatal y las élites dominantes regionales.
En el Sahel se ha dado una ruptura con Francia y una ambigüedad
revolucionaria. Los levantamientos militares, destacando el de Burkina
Faso con el liderazgo del joven Ibrahim Traoré, ha representado este año
un golpe al viejo colonialismo francés disfrazado de extractivismo. El
rechazo popular a los intereses de Francia en la región es contundente,
evidenciado en una voluntad clara de soberanía frente al saqueo
histórico. Sin embargo, tras esa ruptura con el orden imperialista y el
apoyo popular masivo, sigue habiendo unas estructuras militares
estatales, sin una organización revolucionaria de la clase trabajadora
que es la única garante de una transformación social profunda.
Norteamérica: la utraderecha trumpista y las resistencias populares en
EE.UU.
En 2025, Estados Unidos ha profundizado su deriva autoritaria interna al
mismo tiempo que desarrolla una estrategia directa de ofensiva
imperialista externa. La militarización policial, el recrudecimiento de
las políticas antimigratorias y el uso del racismo como herramienta de
disciplinamiento social han marcado un escenario de guerra interna
contra los sectores más precarizados de la clase trabajadora. No deben
entenderse como desviaciones coyunturales, sino expresiones
estructurales de refuerzo de las posiciones de un capitalismo en crisis,
cuya única salida de ahora en adelante, estamos viendo que será el
reforzamiento de un estado represivo policial para sostener su hegemonía.
Concentraciones EEUU
Las campañas del ICE (policía migratoria y de control de aduanas) han
intensificado las redadas, detenciones masivas y deportaciones,
especialmente contra comunidades latinoamericanas y racializadas. Esas
políticas xenófobas han generado respuestas organizadas de autodefensa
comunitaria, redes de apoyo mutuo y movilizaciones masivas contra la
violencia estatal. Paralelamente se ha incrementado la represión contra
el movimiento Antifa, criminalizando cualquier forma de organización
contra el discurso de extrema derecha estadounidense y equiparándolo con
una entidad terrorista interna. Movimientos como Stop Cop City en
Atlanta se han consolidado como proyectos sociales de resistencia,
articulando luchas ecologistas, antirracistas y anticarcelarias frente a
la construcción de un macrocentro de entrenamiento policial. Iniciativas
como la movilización «No Kings», han cuestionado el autoritarismo y la
concentración de poder del gobierno de Donald Trump y reflejan una
politización en el corazón del imperialismo, pero aún difusa o desviada
por proyectos socialdemócratas como la campaña en torno al alcalde de
Nueva York, Zohran Mamdani.
El desafío de las clases populares de EE.UU. pasa por superar la
dispersión de esas luchas, fortalecer estructuras de clase estables y
avanzar hacia una coordinación revolucionaria y efectiva de luchas que
confronte al capital y el imperialismo de manera sostenida más allá de
ciclos reactivos de protestas.
América Latina y el Caribe: crisis social permanente, recomposición
popular y amenaza fascista
En América Latina, el año 2025 ha estado atravesado por una combinación
de crisis económica permanente sostenida sobre la deuda externa, el
autoritarismo estatal y, renovados estallidos de conflicto social. La
región continúa siendo un espacio central de disputa imperialista, con
Estados Unidos actuando siempre como sujeto agresor, a través de la
injerencia política, militar y económica para contener cualquier proceso
que cuestione su hegemonía.
Marcha en Ecuador
En México, las movilizaciones contra las desapariciones forzadas han
vuelto a ocupar un lugar protagonista de la escena social, impulsadas
por familiares organizados y colectivos autónomos que denuncian la
connivencia estructural entre Estado, capital y crimen organizado. A
esto se suman protestas contra el Mundial de 2026, señalado como un
megaproyecto de despojo urbano, militarización y gentrificación, así
como crecientes luchas por la vivienda en grandes ciudades. Estas
resistencias, aunque fragmentadas también, expresan una oposición clara
al modelo de desarrollo neoliberal y extractivista.
Perú sigue inmerso en una crisis política profunda, con protestas
habituales contra un régimen sostenido por la represión y el racismo
estructural hacia las poblaciones indígenas y campesinas. En Ecuador, el
movimiento indígena mantiene su papel como actor central de oposición al
gobierno del empresario Daniel Noboa, enfrentando políticas de ajuste,
militarización y saqueo territorial. Haití representa el colapso extremo
del orden estatal cuando el capitalismo decide prescindir de esa
entidad, con una población sometida a la violencia del crimen
organizado, la miseria y la intervención permanente de potencias
extranjeras.
En Argentina, el año 2025 ha estado marcado por huelgas generales y
conflictos sindicales frente a las políticas neoliberales de Javier
Milei, en los que el peronismo clásico sigue manteniendo una postura
tibia, esperando canalizar su rédito político electoral pasado el ciclo
ultraliberal. Mientras que, en Chile, el descalabro electoral de la
socialdemocracia de Boric y su sucesora Jeannette Jara, ha abierto un
espacio político de derrota aprovechado por fuerzas reaccionarias,
demostrando una vez más que el reformismo nacido de revueltas en América
Latina son el caballo de Troya de la extrema derecha. Todo ello se
inscribe en un ascenso del fascismo regional, alentado por la política
antiinmigración y agresiva de EE. UU., incluidas las continuas presiones
y agresiones contra Venezuela.
La tarea urgente en América Latina es la construcción de un frente
antifascista de clase, internacionalista y autónomo del partidismo
oficial y las desviaciones socialdemócratas, que supere tanto el
progresismo institucional como las salidas autoritarias y que apueste
por la organización popular como eje de una transformación social.
Europa: militarización impuesta por la OTAN y consolidación de la agenda
ultraderechista
Europa entraba ya en el año 2025 atravesada por una profunda crisis
estructural, que lleva fraguándose algunas décadas, y que combina un
empobrecimiento generalizado de la clase trabajadora, la militarización
acelerada y una creciente conflictividad social. La subordinación
estratégica a la OTAN y a los intereses del imperialismo estadounidense
han convertido al continente europeo en retaguardia logística,
energética y campo de ensayo de una política de la guerra, mientras las
clases populares asumen el coste directo en forma de inflación, recortes
sociales y precarización. Se están viviendo los efectos directos de la
deriva autoritaria del capitalismo en tiempos de crisis.
En Alemania, las luchas contra la expansión de Tesla y la industria del
automóvil eléctrico han adquirido un carácter estratégico. Las protestas
contra la factoría de Tesla en Brandeburgo han articulado luchas
ecologistas, sindicales, y vecinales frente al consumo masivo de agua,
la precarización laboral y la mercantilización «verde» de la transición
energética. A ello se suman movilizaciones contra el relanzamiento de la
energía nuclear y la militarización industrial, que evidencian cómo la
denominada transición ecológica está siendo utilizada como nuevo ciclo
de acumulación capitalista. La respuesta de los estados europeos, basada
en criminalización y vigilancia, evidencia ante la masa social los
límites de la democracia liberal cuando se cuestionan intereses
estructurales del capital.
Concentraciones en Alemania contra Tesla
Serbia ha vivido en 2025 una fuerte polarización política con protestas
masivas contra el gobierno, alimentadas por la corrupción, el
autoritarismo y el deterioro de las condiciones de vida. Sectores
juveniles y populares han protagonizado movilizaciones sostenidas,
combinando demandas sociales con un rechazo frontal al régimen. Sin
embargo, la ausencia de organizaciones de clase fuertes y la disputa
entre nacionalismo reaccionario y liberalismo proeuropeo limitan el
horizonte emancipador del conflicto, que oscila entre la revuelta social
y su posible cooptación.
Marchas en Serbia
Sin embargo, es la guerra entre Rusia y Ucrania la que continúa marcando
el eje central de la geopolítica europea. En 2025, el conflicto se ha
cronificado, consolidando una economía de guerra que justifica el
aumento del gasto militar y la reorientación de recursos públicos hacia
la industria armamentística. Las sanciones económicas, la dependencia
energética y la ruptura de cadenas de suministro han profundizado una
crisis de recursos que golpea especialmente a los sectores populares de
Europa. El discurso de defensa de la «democracia europea» actúa como
herramienta de desmovilización y silenciamiento de la disidencia
política. El conflicto que tiene como escenario el territorio europeo,
está siendo en realidad una disputa imperialista consumiendo vorazmente
recursos y como campo de prueba de la militarización que necesita el
capitalismo para afrontar la crisis futura que viene fraguándose, y en
la que Europa representa un actor de segunda en el siglo XXI. El reto
principal que tenemos en Europa es recomponer una política
revolucionaria de clase e internacionalista, capaz de articular los
frentes de luchas sociales, ecológicas y antimilitaristas en un proyecto
que confronte al capitalismo, situando la autoorganización obrera como
eje de reforzamiento contra esta crisis.
Coyuntura general. Frente a la guerra imperialista, el genocidio
sionista y el fascismo; respuesta internacionalista de clase
El balance global de 2025 confirma que el capitalismo atraviesa una fase
de crisis orgánica de primer orden en la que la guerra, el autoritarismo
y el fascismo no son en absoluto excepciones; sino que vuelven a
posicionarse como herramientas tácticas estructurales de los gobiernos
globales. Estos conflictos internacionales analizados no son episodios
aislados, sino expresiones de una misma ofensiva estratégica de la clase
dominante, que tiene como punta de lanza el genocidio sobre Palestina.
El capitalismo está recomponiendo su acumulación de fuerza represiva
para disciplinar a nuestra clase y bloquear cualquier horizonte
revolucionario, generando así las condiciones ideales para desmovilizar.
Pero, al mismo tiempo, el capitalismo también crea las condiciones de
ruptura y brecha que se solapan como posibilidades de acción política
conjunta de nuestra clase trabajadora en plena consciencia de la
explotación. La militarización generalizada, el incremento de gasto
bélico mundial y la normalización de un lenguaje de guerra, anuncian un
escenario de confrontación abierta próximamente, que el capital no solo
prevé, sino que prepara activamente.
El genocidio perpetrado contra Palestina por el Estado nazisionista de
Israel constituye el eje moral y político de esta coyuntura
internacional. No es un conflicto regional más, es un laboratorio de
guerra neocolonial, limpieza étnica y control de la población al
servicio de intereses imperialistas. La internacionalización de la lucha
en apoyo a Palestina durante el 2025 ha actuado como catalizador de
procesos de politización desde abajo, articulando movilizaciones
masivas, boicots, redes de apoyo mutuo y prácticas de autoorganización
que han reactivado una conciencia de clase internacionalista,
especialmente entre la juventud precarizada. Palestina se ha convertido,
de facto, en el punto de encuentro de luchas contra el capitalismo, el
racismo y el militarismo.
En este marco, el aumento de la tensión contra Irán revelaba la voluntad
de Estados Unidos de redibujar el equilibrio de fuerzas en Oriente
Medio, dando un aviso sobre la neutralización de cualquier actor que
escape a su control estratégico. Además, la ofensiva sobre América
Latina -histórico «patio trasero» de EE. UU.- con un refuerzo del
control político, económico y militar sobre la región, así como la
constante presión sobre Venezuela, deben entenderse como uno más en los
pasos necesarios para garantizar una retaguardia estable antes de una
confrontación futura inevitable con China, donde Taiwán aparece como
pieza clave de provocación calculada. Esos pulsos que está abordando el
imperialismo estadounidense forman parte de un resideño más amplio de
contención regional en algunas latitudes, y que conecta directamente con
esa proyección ofensiva hacia Asia-Pacífico.
Desde nuestra perspectiva anarquista revolucionaria, esta lucha contra
el capitalismo no puede ser parcial, si bien la urgencia real es
combatir el fascismo en crecimiento que ha surgido nuevamente como
proyecto capitalista para destruir la organización obrera y dividir a
nuestra clase asegurando la sumisión. La única respuesta viable es la
construcción de un programa político revolucionario internacionalista,
basado en la organización e independencia de la clase trabajadora, la
solidaridad entre luchas y la confrontación directa con el capital. El
2025 y los años anteriores, dejan claro que el futuro no se disputa en
instituciones, sino en la capacidad de nuestra clase para organizarse y
acumular colectivamente fuerza social hacia una ruptura revolucionaria
con el orden capitalista existente. Frente a la fragmentación de luchas,
combatamos con organización de clase, porque el anarquismo, o es
revolucionario, o no es nada.
Ángel Malatesta, militante de Liza Madrid.
https://regeneracionlibertaria.org/2025/12/29/ano-2025-el-ciclo-de-los-senores-de-la-guerra-en-el-capitalismo-tardio/
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar art�culos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
- Prev by Date:
(ca) Italy, UCADI #203 - HISTORIAS DE AYER E HISTORIAS DE HOY (de, en, it, pt, tr)[Traducción automática]
- Next by Date:
(ca) NZ, Aotearoa, AWSM: Contra el Estado, contra las ilusiones electorales (de, en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]
A-Infos Information Center