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(ca) Italy, FDCA, Cantiere #42 - Groenlandia: Frenando las ambiciones chinas y rusas - Lino Roveredo (de, en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Wed, 15 Apr 2026 08:56:34 +0300


La obsesión del presidente estadounidense Donald Trump por anexionarse Groenlandia está desorientando a la opinión pública europea. Si bien al principio parecía un simple arrebato de un tirano caprichoso, una vez que las amenazas se convirtieron en hechos, se generó una confusión generalizada. En realidad, esta obsesión del autócrata estadounidense es solo una de las muchas manifestaciones que hemos presenciado en los últimos tiempos, y que deben interpretarse como señales urgentes del fin de un ciclo histórico.
La invasión rusa de Ucrania, el genocidio del pueblo palestino por parte del gobierno israelí de Benjamin Netanyahu y la agresión militar de Trump contra Venezuela, que culminó con la detención del dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, son los tres acontecimientos principales que indican que el período de treinta años de ilusiones, que comenzó con el colapso del régimen soviético y el fin del bipolarismo, ha llegado dramáticamente a su fin. Asistimos al ocaso de un orden global fundado en la hegemonía de Estados Unidos, única potencia que sobrevivió a la Guerra Fría, y en las normas liberal-democráticas del derecho internacional que durante décadas han regido las relaciones entre los Estados, prometiendo paz y prosperidad.
En realidad, en lo que respecta al derecho internacional, cabe destacar que no siempre ha sido respetado por las grandes potencias (Estados Unidos, Rusia, China, etc.). Por el contrario, cuando los intereses políticos o estratégicos prevalecen sobre las normas compartidas, el derecho internacional se viola sistemáticamente -como demuestran los casos de Panamá e Irak- sin consecuencias reales para los Estados responsables. Además, el poder de veto ejercido por algunas potencias en el Consejo de Seguridad de la ONU pone de manifiesto cómo la aplicación del derecho internacional es más la excepción que la norma.
Los actores de este nuevo ciclo histórico (China, India y Rusia, tanto a nivel individual como en el grupo BRICS) ya han entrado con fuerza en escena, con el objetivo de redefinir el equilibrio de poder internacional. El planeta está en llamas, con más de cincuenta guerras activas, y cada actor contribuye a ampliar su esfera de influencia para asegurar el control de las redes comerciales y el suministro de materias primas.
Otro elemento que distingue a esta nueva fase de la competencia interimperialista es su dimensión geográfica. Los Estados nacionales ya no desempeñan un papel clave: la competencia ahora se desarrolla entre países de proporciones continentales, cuyo tamaño hace que los competidores más pequeños sean estructuralmente irrelevantes.
Dado lo anterior, la disputa por Groenlandia, como cualquier otro acontecimiento internacional, debe considerarse en este nuevo marco de desarrollo de relaciones hegemónicas entre potencias imperialistas.
Veamos qué papel estratégico desempeña Groenlandia para Estados Unidos y más allá.
Materias primas estratégicas y rutas comerciales
Groenlandia es una isla danesa situada entre el Atlántico Norte y el Mar Ártico. Con una población de 56.542 habitantes, es el territorio menos densamente poblado de la Tierra (0,03 habitantes/km²). A pesar de formar parte del Reino de Dinamarca, tras el referéndum de 2008, obtuvo una amplia autonomía, lo que resultó en la transferencia de los poderes legislativo y judicial, así como la gestión de los recursos naturales, al gobierno local.
La economía de la isla se basa principalmente en el turismo y la pesca, aunque aproximadamente el 30% del PIB proviene de subvenciones de Dinamarca. Al mismo tiempo, el territorio es particularmente rico en materias primas. De hecho, la región ártica alberga importantes recursos naturales: no solo hidrocarburos como el gas natural y el petróleo, sino también tierras raras y otros minerales estratégicos, cruciales para la transición energética global. Según una estimación de 2008 del Servicio Geológico de Estados Unidos, aproximadamente el 30% del gas natural y el 13% del petróleo del mundo aún no descubiertos se encuentran bajo el hielo ártico.
El calentamiento global está haciendo que los recursos naturales de Groenlandia sean más accesibles, gracias al deshielo y a la prolongación de las temporadas de navegación. Esto facilita la exploración y extracción de minerales estratégicos, aunque la explotación real sigue estando limitada por los altos costos, las restricciones ambientales y las opciones políticas orientadas a proteger un ecosistema particularmente frágil.
Pero el cambio climático también está transformando profundamente las rutas comerciales marítimas. El Ártico, durante mucho tiempo intransitable por el hielo, se perfila como una alternativa estratégica al Canal de Suez. La llamada ruta ártica, o Ruta del Norte, actualmente controlada y militarizada por Rusia, promete conexiones más rápidas y rentables entre Asia y Europa.
Utilizar esta ruta, por ejemplo, permitiría a un contenedor cubrir la distancia entre Shenzhen y Hamburgo en unos 23 días, en comparación con los 34 que se necesitan vía Suez o los 48 que se necesitan para circunnavegar África. Por esta razón, numerosas compañías navieras están evaluando rutas alternativas, incluyendo rutas alrededor del Cabo de Buena Esperanza, ante la inestabilidad en Oriente Medio y la amenaza que representan los ataques hutíes al tráfico marítimo en el estrecho de Bab el-Mandeb, frente a las costas de Yemen.
Según el artículo 234 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, los países árticos tienen derecho a regular el tráfico marítimo a lo largo de la ruta ártica, incluido el derecho a imponer peajes a los buques extranjeros. Sin embargo, esta opción solo aplica si la ruta permanece libre de hielo la mayor parte del año, como ha sido el caso hasta ahora. Con el derretimiento del hielo, si la ruta ártica permaneciera libre de hielo durante más de seis meses al año en el futuro, esta norma caducaría automáticamente, privando a los países árticos del derecho a bloquear el paso o imponer peajes conforme al derecho internacional.
La apertura de la ruta ártica durante todo el año podría alterar el equilibrio geopolítico del comercio marítimo. Rusia, al controlar la ruta, fortalecería su posición estratégica, mientras que su socio China podría, junto con Moscú, explotar las rutas marítimas y los vastos yacimientos de petróleo y gas bajo el permafrost, además de promover la colaboración tecnológica y digital.
En este escenario, Groenlandia se convierte en un objetivo clave para Estados Unidos. Controlar la isla significaría frenar las ambiciones rusas y chinas, asegurar el paso por la ruta ártica occidental y acceder a valiosos recursos. No es casualidad que Washington, tras intentos históricos en los siglos XIX y XX, haya reafirmado recientemente su interés en comprar la isla, lo que confirma el enfoque estratégico de Estados Unidos en el Ártico.
Cabe destacar que Estados Unidos ha tenido una larga presencia militar en Groenlandia. Se han construido varias bases a lo largo de los años, incluyendo la Base Espacial Pituffik, también conocida como Base Aérea Thule, que aún se encuentra operativa. Esta instalación alberga el sistema de radar BMEWS, crucial para la detección temprana e interceptación de posibles ataques con misiles contra territorio estadounidense.
En este escenario, Europa corre el riesgo de convertirse en un espectador pasivo, incapaz de formular su propia línea estratégica. La "Estrategia Ártica Italiana" del gobierno de Meloni es un ejemplo más de cómo cada país europeo (incluida Italia) avanza por su cuenta, creando sistemáticamente "cortocircuitos" entre diferentes intereses nacionales.
Superando la lógica del lucro
La competencia por el Ártico y las nuevas rutas comerciales es una manifestación más de la crisis del capitalismo global y su inherente naturaleza depredadora. Tras las declaraciones de Trump y los nacionalistas estadounidenses, así como las estrategias de Moscú, Pekín y Bruselas, se esconde la misma lógica: el control geopolítico de territorios estratégicos y la apropiación privada de recursos esenciales. Groenlandia, las tierras raras, el petróleo y el gas se convierten así en peones de una guerra económica entre potencias, mientras que las necesidades sociales y ambientales se sacrifican sistemáticamente en aras de los intereses de las clases dominantes.
Esta carrera por el Ártico no se trata de la seguridad colectiva ni del bienestar de las poblaciones, sino de defender las ganancias y la hegemonía imperial en un mundo marcado por la creciente desigualdad y la crisis climática. Solo cuestionando la primacía del Estado como instrumento de poder y del mercado como único criterio para la gestión de los recursos es posible imaginar una alternativa. Un Ártico liberado de la lógica de la competencia y la militarización podría convertirse en un espacio de cooperación y uso colectivo, donde los recursos naturales y tecnológicos se orienten hacia la justicia social y ambiental, en lugar del fortalecimiento de unos pocos centros de poder.
Notas
Sara Brugnoni (ed.), Ya existe una importante base militar estadounidense en Groenlandia: ¿Qué es la Base Espacial Pituffik y dónde se encuentra?, «Geopop», 09/01/2026 (https://www.geopop.it/in-groenlandia-ce-gia-unimportante-base-militare-usa-cose-la-pituffik-space-base-e-dove-si-trova).
Mario Platero, Trump no es el primer presidente estadounidense que desea Groenlandia: la isla ha sido una obsesión para Washington durante más de 200 años. «Corriere della Sera», 19/01/2026 (https://www.corriere.it/esteri/26_gennaio_19/trump-groenlandia-presidenti-usa-faf61b41-16e8-4bc5-bb85-10e0e6113xlk.shtml). Fabio Ricceri, «El Gran Juego del Ártico: Trump, Groenlandia y el Futuro de las Rutas Comerciales Globales. El Papel de Rusia y China», Rivista.AI, 12 de enero de 2025 (https://www.rivista.ai/2025/01/12/il-grande-gioco-dellartico-trump-la-groenlandia-e-il-futuro-delle-rotte-commerciali-globali-il-ruolo-di-russia-e-cina).
Groenlandia, Wikipedia (https://it.wikipedia.org/wiki/Groenlandia).
Groenlandia y el Ártico, Italia prepara su estrategia: de las tierras raras al petróleo, las oportunidades, «Adnkronos», 17/01/2026 (https://www.adnkronos.com/economia/groenlandia-piano-italia-artico-cosa-prevede_?5rCdFNn6vfSRlvYmjH17T9).

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